El
pasado viernes 15 de julio, habitantes de la localidad de Lolol viajaron
a Santiago para continuar con sus tratamientos de implantología
dental en la Central Odontológica institucional, quienes han
visto recuperar su autoestima luego que perdieran su dentadura de forma
parcial o total. Se trata de la extensión del Programa institucional
de Apoyo a Lolol instaurado desde marzo 2010.
Es el caso de la señora Malva Díaz (54), quien hace más
de 15 años perdió casi todos sus dientes. “Dejé
de sonreír, dejé de mirarme… le pedía a mis
hijas que por la computadora vieran como se podía postular al
programa que tenía el Gobierno, pero nunca resultó. Pero
no hay mal que por bien no venga, con el terremoto perdí mi casa
pero también gracias a él recuperé mi dentadura.
Tengo otros problemas de salud... pero estoy con dientes”, cuenta
feliz.
Ella es una de las personas que ha sido tratada con implantes dentales,
técnica odontológica de difícil acceso económico
para muchos y más en los sectores rurales, que permite recuperar
la dentadura a personas que la han perdido parcial o completamente,
mediante la oseointegración de tornillos de titanio, los que
a su vez soportan y retienen la nueva dentadura fija. El implante es
una pieza de alta precisión, diseñada para resistir fuerzas
considerables como las realizadas por los maxilares en el proceso de
masticación y que debe reunir perfectas condiciones de mecanización.
En todo tratamiento de implantes, tanto la calidad de estos como el
conocimiento del profesional que los coloca es determinante a la hora
de establecer el grado de comodidad y funcionalidad, y en definitiva,
en la calidad final del tratamiento. Es el caso de los profesionales
especialistas en implantología con que cuenta la Central Odontológica
institucional, los cuales tienen los conocimientos y experiencia necesarios
para otorgar un óptimo tratamiento a los pacientes.
“No sabemos cómo poder agradecer esto que nos está
pasando, la Fuerza Aérea se ha convertido en una familia para
nosotros, una familia que nos está devolviendo la dignidad, que
nos ha permitido enfrentar el día a día mirando a la cara
a los otros sin la incomodidad de sentir que nos observan. Nos permite
enfrentar el trabajo de distinta manera, nos permite volver a sonreír
desde el alma”. Así grafican sus sentimientos Ana María
Galaz (65) con su dentadura definitiva; y Juan García (55), quien
está en pleno proceso de rehabilitación protésica
sobre varios implantes colocados en su mandíbula.
Algunos deberán asistir a una, dos o tres sesiones más
para finalizar sus tratamientos, otros se van con una amplia sonrisa
mostrando una nueva dentadura… pero todos regresan a Lolol con
palabras de agradecimiento a la Fuerza Aérea y “al doc
que tiene una paciencia de ángel y nos va explicando paso a paso
lo que nos está haciendo y lo que vamos a sentir. Harto de implantes
hemos aprendido con él”… y sonríen nuevamente.
/csch
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