Un
día maravilloso, como muy pocos en el año, fue el que
encontró el General del Aire Ricardo Ortega Perrier, Comandante
en Jefe de la Institución, en su visita a la IIIª Brigada Aérea
este pasado lunes en el marco de su gira de despedida. Quizá
un buen presagio de los momentos que le tocó vivir aquel día
en sus actividades de despedida. Y fue en una de ellas, en la premiación
de hijos que se destacan en los ámbitos académicos y deportivos
de los funcionarios de la Unidad, en donde el General concedió
la siguiente entrevista.
General, sabemos que usted tiene un lazo afectivo muy especial con esta
Brigada
Siempre me he sentido muy a gusto en esta Brigada. Además, la
mayoría de las veces que me ha tocado venir el clima está
muy agradable. Además, llegar a la IIIª Brigada Aérea
a despedirme es muy especial para mí, ya que mi padre se retiró
de la Institución siendo Comandante en Jefe de esta Unidad.
El diario El Llanquihue de Puerto Montt publicó una carta
que escribió su padre en aquella oportunidad
Sí. Él tuvo unas palabras muy cariñosas para mí
cuando se retiró, las cuales fueron reproducidas por el Diario
El Llanquihue en aquella época. Yo, en aquel entonces, me encontraba
estudiando en la Escuela de Aviación. Hay que recordar que él
estuvo para el terremoto de 1960 como Jefe del Estado Mayor del General
Errázuriz. Incluso, le tocó ser Intendente de la zona
en alguna oportunidad. De hecho, yo era cadete y vine a Puerto Montt
a un homenaje que le hicieron en el Teatro Diego Rivera por su actuación
en el terremoto. Como ve, tengo muchas razones para sentirme identificado
con la zona, por lo que venir a despedirme acá me genera sentimientos
de nostalgia y de felicidad.
Me imagino que debe haber sido un referente para usted
Él me legó una herencia basada en la honestidad y preocupación
por el personal, principalmente. Siempre me inculcó que lo más
importante es que un General se preocupe por su gente. Cuando algo le
pasaba a algún funcionario, uno como General debía sentirlo
como si le pasara a su propio hijo. Entonces, cuando me ha tocado ver
accidentes o enfermedades en nuestra gente, por ejemplo, realmente me
duele, porque me enseñaron así. Me enseñaron que
cuando uno adquiría un papel más relevante en la vida
el primer deber era ayudar a su gente.
Siempre he tratado de seguir esta máxima y acá en la Brigada,
por dar un ejemplo, podemos mencionar el Casino de Suboficiales Cabo
1º Jaime Badilla, el cual se construyó en el periodo de mi General
Ríos, y en conjunto con el General Sarabia, trabajamos en el
tema del alojamiento. Cada hombre va poniendo un granito de arena para
hacer de la Fuerza Aérea una institución más grande
y yo soy un continuador de estos proyectos.
¿Cómo ve a la Institución actualmente?
He sido un favorecido de Dios por permitirme llegar hasta donde he llegado,
y estoy muy satisfecho con la labor realizada. Me voy con la convicción
de que nuestra Institución tiene un tremendo futuro gracias a
la capacidad de su gente. Lo más importante no son los fierros,
los aviones o la infraestructura, sino que es la capacidad de la gente.
Hoy día tenemos una gran Fuerza Aérea sustentada en base
a personas inteligentes, situación que me llega de orgullo.
¿Qué le hubiese gustado terminar?
Por restricciones presupuestarias me hubiese gustado mejorar la calidad
de vida de nuestro personal acá en la Unidad, en especial los
que viven en la Población Chiloé. Sin embargo, esta situación
está dentro de nuestras prioridades; no se me ha olvidado ni
un minuto y lo dejé en los planes, por lo que esperamos tener
buenos resultados. La gente no puede vivir mal, esa es mi consigna.
Cuando la gente está bien trabaja bien y a mí me interesa
sobremanera el buen rendimiento de la Fuerza Aérea, lo cual fue
siempre mi norte.
Por último General, el Cooperación I fue una gran experiencia
Me dio mucho gusto recorrer la Unidad y apreciar lo fuerte que avanzó
en diferentes áreas producto de la realización del Ejercicio
Cooperación I. La IIIª Brigada Aérea es una Unidad muy
importante para la Fuerza Aérea. Recordemos que esta zona todavía
está siendo explorada y explotada en una dimensión muy
marginal para todo el potencial que tiene. El país se va a desarrollar
mucho en esta zona, por lo que va a necesitar de conectividad aérea,
lo que va a significar que la Fuerza Aérea de Chile deberá
estar mucho más presente y continuar haciendo esta labor anónima
de apoyo a los lugares aislados que realiza diariamente./mze
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