“Sacaréis
aguas con gozo de las fuentes de la salvación” (Isaías
12)
La Fuerza Aérea de Chile celebrará sus 80 años,
Dios mediante el próximo 21 de marzo. Y hoy, en el primer viernes
del mes, realiza un acto sublime. Tenemos la santa Misa, la Acción
de Gracias más sagrada, amplia y fructífera; la Presencia
más intensa de Jesucristo y su infinito amor para nosotros. Como
personas y como institución se quiere reconocer y agradecer ‘la
mano de Dios’ en el sucesivo acontecer, en los talentos, las labores
y logros que nos van gestando, haciendo crecer y madurar, haciendo servir
a la Patria con sus familias y comunidades.
Celebrar la santa Eucaristía en esta especial ocasión
es un acto muy noble que Dios no dejará de reconocer con sus
bendiciones. Es justo expresarle nuestra gratitud por tantos años
y dones que nos ha concedido en y por la Fuerza Aérea de Chile;
es ejemplarizador un testimonio así, de fe que nos trae fuerza
espiritual y moral para el presente y futuro institucional.
“Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación”
(Isaías 12)
En esta solemne y significativa oportunidad, se ha investido a la Imagen
de la Santísima Virgen del Carmen con su Banda de Generala. Y
el Comandante en Jefe, General del Aire don Ricardo Ortega Perrier,
la condecora con la Medalla “Cruz al Mérito Aeronáutico”.
Qué bueno es realizar durante nuestra peregrinación en
la tierra, lo que nos ha señalado el Dios del cielo. Hemos escuchado
en la proclamación del santo Evangelio cuando Jesús, desde
la Cruz, dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”,
y que “desde aquella hora, el discípulo la recibió
en su casa” (Jn 19). Este es el camino que Dios ha elegido para
enviarnos a su Hijo Jesucristo y su salvación: ¡con la
intercesión maternal de la Santísima Virgen María!.
Así, felizmente, lo entendieron los Padres de la Patria desde
los inicios. Acabamos de conmemorar, por ejemplo, el Cruce de Los Andes,
donde aquel Ejército Libertador fue encomendado por los Generales
San Martín y O’Higgins a la protección de la Virgen
del Carmen, reconociéndola también después junto
al naciente pueblo chileno con el Voto que materializó la construcción
del Santuario Nacional en Maipú.
“Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación”
(Isaías 12)
Sí, hoy con esta celebración nos unimos al más
profundo y definitivo acontecer, nos insertamos en la gran tradición
de nuestra historia… A esa ‘primera Misa’ celebrada
junto a nuestros mares australes en 1520, con la expedición de
Hernando de Magallanes. A los Sacerdotes que vinieron en la impresionante
travesía por el desierto con don Diego de Almagro, en 1536. A
la fe que se expresó con don Pedro de Valdivia trayendo en su
cabalgadura una imagen de la Santísima Virgen para invocarle
el celestial socorro, y delineando en 1541 un lugar central para la
Iglesia en la fundación de nuestra ciudad capital.
Con esta celebración nos unimos e insertamos a la Patria que
con su Presidente pidió al Papa la creación de un Vicariato
Castrense para el apoyo espiritual y moral de sus soldados. Entonces
San Pío X en 1910 instituyó lo que hoy somos el Obispado
Castrense de Chile, con una reforzada constitución jurídica
de parte del Papa Juan Pablo II en 1986.
Porque la Fuerza Aérea de Chile acogió este don pastoral
que se había fundado existiendo inicialmente el Ejército
y la Armada. En julio de 1934 ya consta oficialmente de nombramiento
eclesiástico y decreto supremo del Gobierno para un Capellán.
En enero de 1936 ya está establecido el Servicio Religioso institucional
con más Sacerdotes Capellanes; habiendo desde entonces tenido
entre sus filas a abnegados presbíteros que los han acompañado
con su fe, amistad, apoyos litúrgicos, formativos, de catequesis,
en beneficio de sus hombres y mujeres con sus familias. Y con fecha
19 de noviembre de 1976, su Comandante en Jefe nombra a la Virgen del
Carmen como Patrona de la Fuerza Aérea, deseando adherir con
fe a la trascendente decisión de 1818, que –como sabemos-
la había declarado “Patrona Jurada del Ejército
de Chile”.
“Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación”
(Isaías 12)
Sí, reiteremos con el Salmo que rezamos: “El Señor
es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré… Dad
gracias al Señor, invocad su Nombre, contad a los pueblos sus
hazañas”. En la primera lectura con la profecía
de Ezequiel (47) se nos habla del ‘agua que mana del templo’
y que ‘allí donde desemboca la corriente tendrán
vida’. Así es la vida cristiana: fe en Dios nuestro Padre
del cielo que quiere lo mejor para nosotros, proclamación agradecida
y encendida de nuestra esperanza que no termina con los años
en este mundo, caridad con ardor que va dejando frutos amplios y duraderos,
preámbulos de la eterna felicidad en el Reino definitivo.
“Mujer, ahí tienes a tu hijo… Ahí
tienes a tu madre…”
Alégrate queridísima Madre de Dios y Madre nuestra. Tus
hijos chilenos y miembros de la Fuerza Aérea te quieren mucho
y desean continuar recibiéndote como el Apóstol Juan ‘en
sus casas y en todo lo suyo’. Alégrate porque al investirte
con la Banda y prenderte la Condecoración, te reconocemos como
Modelo de las más bellas virtudes que necesitamos seguir para
construir una gran Nación. Te reconocemos como la gran Educadora
para moldear nuestros corazones, mentes y comportamientos según
el Evangelio de Jesucristo. Eres la Estrella de nuestra Bandera que
nos guía hacia lo más alto.
Virgen Santísima del Carmen: te pedimos por el Comandante en
Jefe y Alto Mando, junto a sus respectivas esposas y colaboradores.
Te pedimos, en este ‘Año Sacerdotal’ convocado por
el Papa Benedicto, por cada uno de nuestros Sacerdotes Capellanes…
para que con una generosa labor nos acrecienten en la fe y amor fraterno.
Te entregamos Virgen y Madre a tu protección los jóvenes
de nuestras Escuelas, los niños de nuestras familias, los ancianos
de nuestros hogares, los profesionales en su desarrollo, la gestión
de cada día. Que en todo emprendamos ese vuelo que nos lleva
a Dios. Amén.
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