En
el mes de febrero, la Fuerza Aérea de Chile trasladó hasta
la Región de Magallanes y Antártica Chilena, a los ganadores
del IIº Concurso Internacional de Pintura Realista Teraike.
Al respecto, es importante señalar que este concurso de pintura
realista contó con el decidido apoyo de nuestra Institución.
La elaboración de las obras tuvo como objetivo principal el de
fomentar el arte y difundir la Patagonia. Asimismo, esta actividad artística
es financiada en su totalidad por un matrimonio de magallánicos.
Se trata de Arturo Palma y María Teresa Matetic, quienes incluso
no se acogieron a la ley de donaciones, por lo que los gastos del concurso
corren por cuenta de ellos, en una demostración de filantropía
pura.
Cada año un jurado internacional determina a los ganadores y
en esta versión triunfaron las personas que a continuación
se indican; Claudio Gacitúa, con “Diadema”; Verónica
Bascuñán, con “Cordillera Darwin”; y Mauricio
Valencia, con “Transfiguración en el Silencio”. Así
también, se entregaron menciones honrosas que recayeron en Raimundo
Miquel con “Espino en la niebla”, Ramiro Miralles con “Otra
jornada de soledad” y Leonardo Peña, con “Glaciar”.
El premio más importante, tanto para los ganadores como para
quienes obtuvieron las menciones honrosas, lo constituyó el hecho
de trasladarse en un avión Institucional C-130, hasta la Base
Aérea Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, actividad
que se pudo materializar el día miércoles 17 de Febrero
del presente año.
Los artistas y la organizadora y coordinadora general del concurso,
María Angélica Lapostol, fueron acompañados en
este viaje a la Antártica por el propio Comandante en Jefe de
la IVª Brigada Aérea, General de Brigada Aérea (A)
Juan Soto Palomino, quien en terreno les dio a conocer el inmenso e
importante trabajo que realiza la Fuerza Aérea en el continente
blanco.
Al arribar, la agrupación de pintores fue recibida por el Comandante
de la Base Aérea Antártica Presidente Frei, Comandante
de Escuadrilla (A) Carlos Madina, Oficiales y Personal de la dotación,
quienes les brindaron un afectuoso y caluroso recibimiento. Desde el
mismo momento que se posó el avión Hércules C-130
en el aeródromo Teniente Rodolfo Marsh, dieron inicio a uno de
sus grandes objetivos que consistió en la confección de
una pintura, la que será donada a la Institución en cuanto
la concluyan. Todos los artistas señalaron sentirse muy emocionados,
ya que no cualquier persona tiene la oportunidad de pintar un cuadro
en un ambiente único del planeta.
Además, este selecto grupo de personas tuvo la oportunidad de
visitar las distintas instalaciones que la Fuerza Aérea tiene
en ese sector, como la planta de tratamiento de aguas, la hostería,
escuela y hospital. Así también, pudieron maravillarse
de la flora y fauna existente en el lugar. “Es un lugar maravilloso,
lleno de luminosidad y brillo, respirar este aire puro es realmente
extraordinario. En este lugar se dan todas las condiciones para echar
a volar la imaginación, inspirarse y confeccionar una obra de
arte de incalculable valor. Esta ha sido una experiencia preciosa que
gracias a la Fuerza Aérea fue posible hacer realidad”,
coincidieron en señalar./jtg
|