Desde
aquella fatídica madrugada del 27 de febrero de 2010 la zona
centro sur de nuestro país cambió para siempre. Su geografía,
su gente, sus vidas, sus sueños y esperanzas dieron un vuelco
en todo sentido por los efectos devastadores del cataclismo.
Si bien, todavía hay mucho por hacer y reconstruir en las tierras
de la Regiones del Maule y del Bío Bío principalmente,
existen pequeñas localidades que ya comienzan a tomar el rumbo
nuevamente en cuanto a su reconstrucción y crecen las esperanzas
de sus pobladores.
Es el caso de Lolol, pueblo ubicado en la VIª Región del
Libertador Bernardo O’Higgins. Esta localidad, fundada en 1830,
fue apadrinada por la Fuerza Aérea de Chile, por lo que el personal
institucional ha estado presente cumpliendo variados roles en la reactivación
de la comunidad lololina.
La Fuerza Aérea inició su labor en la zona, removiendo
escombros, construyendo mediaguas y enviando alimentos y ropa, efectuando
una labor social integral. También ha realizado operativos médicos
dentales para atender a los pobladores entregando así un servicio
completo de salud con los cuidados y medicinas necesarias para aquellos
que lo necesiten.
Desde marzo pasado los aviadores se han estado turnando en comisiones
para estar de manera permanente en Lolol, destacando su espíritu
solidario y un esfuerzo generoso para reconstruir la zona, dejando de
lado muchas veces las comodidades de sus hogares y el descanso de los
fines de semana para ir en ayuda de los más necesitados. Incluso
muchas mujeres de nuestro personal que son madres, celebraron el “día
de la madre” lejos de sus casas apoyando a las que no tenían
dónde cobijar a sus hijos.
También los cadetes y alumnos se hicieron presente en las labores
para levantar mediaguas para quienes lo perdieron todo.
Sin duda que la gente de Lolol está agradecida de la Fuerza Aérea
de Chile por llevarles alegrías y esperanzas. Asimismo ha habido
momentos de grato esparcimiento propiciado por la FACh como la presencia
de los Halcones y Boinas Azules para hacer olvidar por un momento las
secuelas de la catástrofe. Un momento inolvidable también
fue la presentación de la Banda Sinfónica que levantó
el ánimo haciendo bailar a la comunidad lololina.
Sin duda que la Institución Aérea se siente gratificada
por levantar las esperanzas del pueblo con el fin de volver a hacer
la vida que siempre tuvo Lolol, declarado Patrimonio de la Arquitectura
Nacional. /icc.
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