Desde
la madrugada del día jueves 28, un avión Hércules
del Grupo Nº 10 de la FACh se encuentra operando para permitir
el regreso al país de cientos de turistas chilenos damnificados
en el Perú por las intensas lluvias que cortaron las rutas a
Machu Picchu.
Por
disposición de las autoridades, la aeronave despegó
a las 5.30 horas del citado día con destino a El Cusco, en
un vuelo que demora casi cinco horas, regresando a Iquique con un
primer grupo de 70 connacionales.
El avión FACh aterrizó en el aeropuerto Diego Aracena
pasadas las 16 horas y hoy viernes despegará nuevamente hacia
el El Cusco para traer de vuelta al resto de los turistas.
Las operaciones han sido coordinadas por las autoridades peruanas
y chilenas, dado que las personas se encuentran aisladas en el poblado
de Aguas Calientes, situado en la falta del Machu Picchu. Las rutas
viales y ferroviaria a El Cusco fueron cortadas por la crecida del
río Urubamba, por lo que los damnificados primero debieron
ser evacuados en nueve helicópteros hasta el aeropuerto de
El Cusco donde ha hecho espera el avión Hércules de
la Fuerza Aérea de Chile.
En el aparato viajó un equipo médico del Ministerio
de Salud para resolver problemas que pudieran presentar personas que
estuvieron expuestas a falta de agua, abrigo y alimentación
adecuada. También viajó personal de la Oficina Nacional
de Emergencia que ha estado en contacto con el cónsul Alejandro
Marisio para organizar el traslado de los chilenos hasta Iquique,
ciudad desde la cual cada uno retomará sus itinerarios particulares.
Feliz
regreso
La
profesora ariqueña Daniela Arratia manifestó sus agradecimientos
a la Fuerza Aérea. “Fue super emocionante salir de Perú
y volver a mi país, gracias a Dios que la Fuerza Aérea
pudo llegar hasta allá y traernos de regreso, porque realmente
estábamos atrapados en Cusco”.
“El ver a la gente de la FACH fue saber que ya estábamos
a salvo y que ojalá, siempre sigan cumpliendo con este deber
tan lindo de rescatar a los chilenos cuando están desamparados
en medio de una tragedia”, dijo emocionada.
En
tanto, Jorge Camhi, de Rancagua, quien viajó junto a su esposa
y sus hijas de 7 y 8 años, señaló: “Se
portaron un 7 con toda la gente, muy amables, siempre preocupados
por nuestra seguridad dentro del avión, los pilotos y tripulantes,
desde que nos encontramos en el aeropuerto de Cusco y hasta ahora
que ya estamos aquí, estamos con mi familia muy contentos y
muy agradecidos de toda la gente de la Fuerza Aérea”.
La
vocación de servicio ciudadano de la Fuerza Aérea fue
sintetizada por el piloto del Hércules, Comandante de Escuadrilla
(A) Mauricio Hermosilla: “Fue muy gratificante como persona
y como piloto haber llegado al Cusco y lograr rescatar a estos compatriotas”.
Relató que “las personas estaban haciendo la fila y vernos
llegar fue de mucha satisfacción y alegría. Estuvimos
2 horas y media en el Cusco, efectuando las acciones junto al señor
Cónsul y personal de la Embajada en Perú. Ellos nos
colaboraron a coordinar el embarque. Fue una labor en equipo entre
la gente de Gobierno y nosotros como Fuerza Aérea. El vuelo
fue muy bueno, duró 1 hora 40 minutos, incluso algunas personas
durmieron y otros despiertos preguntando a que hora llegábamos,
en donde ya veníamos, etc”.
Agregó que “en Cusco habían cúmulos y las
condiciones climáticas eran de lluvia y Machu Picchu estaba
completamente cubierto, pero fue un buen vuelo, tomando en cuenta
que aterrizamos en una pista difícil a 10.800 pies de altura
no apta para cualquier aeronave”.