A
bordo del avión Gulfstream IV institucional, la Fuerza Aérea
de Chile trasladó hasta su tierra natal, Punta Arenas, los restos
de cinco aborígenes pertenecientes al pueblo nómade “Kaweskar”
que fueron capturados y llevados a Europa en 1881 para ser exhibidos
en los denominados “zoológicos humanos”.
La ceremonia de repatriación, encabezada por la Presidenta de
la República Michelle Bachelet, se desarrolló al mediodía
del martes 12 de enero, en la losa de la Base Aérea “Pudahuel”
y a ella asistieron diversas autoridades de gobierno y representantes
de comunidades indígenas australes. En representación
de la FACh, participó el Comandante en Jefe de la IIª Brigada
Aérea y Comandante General de la Guarnición Aérea
de Santiago, General de Brigada Aérea (A) Carlos Bertens Uthemann.
El año 1881, 11 kaweskar fueron llevados a París por marinos
alemanes para ser mostrados en el Jardín de Aclimatación
de Bois de Bouloge. Posteriormente fueron exhibidos en diversas ciudades
alemanas. Sólo cuatro de ellos regresaron vivos a Punta Arenas.
Es así como los restos de cuatro adultos y un niño fueron
encontrados en la Universidad de Zurich, Suiza por el historiador Cristián
Báez y el documentalista Hans Mülchi.
Tras su llegada a la Base Aérea “Chabunco”, las osamentas
fueron recibidas por el Comandante en Jefe Subrogante de la IVª
Brigada Aérea, Coronel de Aviación (A) Víctor Villalobos
y los Comandantes de la Unidades Tácticas.
Una vez descendidos, los restos aborígenes fueron depositados
en carrozas fúnebres las que se dirigieron hasta la “Casa
Patrimonial de los Intendentes de Punta Arenas”, donde se realizó
una ceremonia de repatriación.
El día miércoles, los 5 aborígenes repatriados
serán llevados a Karukinka, la isla más cercana del lugar
donde fueron sacados en 1881. En este lugar, sus restos serán
sepultados de acuerdo a la tradición indígena y descansarán
en paz luego de permanecer por más de129 años alejados
de la tierra que los vio nacer.
Cabe destacar, que a primera hora de este mismo día, (12 de enero),
un avión Twin Otter de dotación del Grupo de Aviación
Nº 6, trasladó desde Puerto Williams, a otra agrupación
de descendientes indígenas que se unieron a la delegación
para participar en las distintas ceremonias de repatriación.
Entre ellos se encontraban Cristina Calderón y su hija Lidia
González, quienes agradecieron en nombre de los descendientes
de esta etnia, el apoyo proporcionado por la Fuerza Aérea para
transportar desde Santiago los restos de los Canoeros Kaweskar, así
como su propio traslado desde Puerto Williams, para estar presentes
al momento de recibir los restos señalados. “La comunidad
Indígena, siente una pena muy grande al haber tomado conocimiento
de todo lo que tuvieron que soportar nuestros ancestros, al haber sido
exhibidos como rarezas en distintas ciudades europeas. Hoy, vuelven
a descansar a la isla que fue su hogar y de la que nunca deberían
haber salido” señaló. / vas
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