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el reloj marcaba las 10:00 horas, se dio inicio a la ceremonia
con que la Fuerza Aérea de Chile rindió homenaje
a los miembros de la Institución fallecidos en actos de
servicio.
El
acto se realizó el sábado 1º de noviembre,
junto al monumento a los “Mártires de la Aviación”,
en la Escuela de Aviación, y fue presidido por el Comandante
en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, General del Aire Ricardo
Ortega Perrier, quien llegó acompañado de parte
del Alto Mando institucional y sus respectivas esposas.
Un
emotivo recuerdo se hizo precisamente a la primera víctima
de la aviación militar, Teniente Francisco Mery Aguirre,
quien en 1914 falleció cuando su avión Bleriot cayó
en el campo de aviación de “Lo Espejo” y en
cuyo honor se levantó este monumento.
En
la ocasión, el Director del plantel, Coronel de Aviación
(A) Christian Gómez, leyó unas inspiradas estrofas
que el poeta Pedro Sienna escribió en memoria de su amigo,
el Teniente Mery, a quien recibía constantemente en su
casa para compartir amenas tertulias sobre temas aeronáuticos.
Del mismo modo, dio cuenta del proceso de materialización
de este monumento que, gracias al anhelo de sus camaradas y del
Alto Mando de la época, se levanta hoy como una columna
coronada por nuestra ave nacional que, silenciosa, pero vigilante,
ha acompañado todo el desarrollo institucional. “Este
lugar de recuerdo y reflexión, se ha constituido en uno
de los espacios más preciados de nuestra tradición
aeronáutico”, expresó el Coronel Gómez.
Asimismo,
recordó y destacó a aquellos camaradas aviadores
que lo siguieron, quienes, en el cumplimiento de su deber y junto
a sus aeronaves “emprendieron un vuelo sin escalas a la
inmensidad del azul infinito, dando real testimonio del sacrificio
máximo”.
En
este sentido, hizo un llamado a mantener vivo los actos que los
enaltecieron “ya que dan testimonio de entrega absoluta
y ejemplo de extrema fidelidad a sus promesas, juramentos y respeto
por el compromiso. Esa es la esencia fundamental del aviador”,
dijo. |