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Brigada Aérea - Santiago
Este
año, por primera vez, la ceremonia principal del aniversario
institucional se realizó fuera de Santiago, en la Base
Aérea “Cerro Moreno” en Antofagasta, sin
embargo, no por ello se dejó de celebrar en la Base Aérea
“El Bosque”, lugar que encierra un profundo simbolismo
para los aviadores al haber sido en 1913 la cuna de la aviación
militar chilena y, por muchos años, el lugar desde donde
se irradió el cariño por la aviación hacia
todo el país.
Por ello, la mañana del martes 25 de marzo, se llevó
a efecto un acto conmemorativo presidido por el Comandante del
Comando de Personal, General de Aviación Enrique Rosende
Alba quien, junto a parte del Alto Mando institucional, los
Obispos de San Bernardo y Castrense, autoridades edilicias,
Agregados Aéreos, representantes de empresas aeronáuticas,
Oficiales, Suboficiales e invitados especiales, recordó
tan señalada fecha.
En la oportunidad se dirigió a los presentes el General
Rosende, quien en emotivas palabras expresó que “la
aviación es un fenómeno de la modernidad que se
encuentra entre los que más profundamente llegaron para
cambiar la vida de las personas, pues si bien es cierto que
esta verdad es aplicable a todos los países, resalta
nítidamente en aquellos cuyo desarrollo y comunicación
estaban limitadas por su lejanía de los centros mundiales
o por su loca geografía. Ya decía el destacado
poeta Vicente García-Huidobro, quien graficaba esta característica
diciendo que en Chile los cuatro puntos cardinales son solo
dos: el norte y el sur”.
Asimismo, se refirió a la cuenta que en ese mismo instante
estaba dando el señor Comandante en Jefe, General del
Aire Ricardo Ortega Perrier, en la ceremonia oficial en el norte
del país, dando algunas cifras: 22.300 horas de vuelo
tanto en instrucción como en operaciones de paz, traslado
de órganos, etc.; 3.000 horas transportando más
de 15.000 personas y alrededor de 710 toneladas, especialmente
para situaciones de emergencia como terremotos y temporales,
tanto a nivel nacional como internacional; y todo ello, sólo
para nombrar algunas.
Al concluir su discurso, sólo le restó señalar
que “más allá de los complejos desafíos
que debamos enfrentar, nos sentimos tranquilos y orgullosos
porque hemos sido capaces de continuar la senda de progreso
que nos marcaron nuestros antecesores a través de estos
78 años. Con la vista clavada en los cielos y la mirada
puesta en el porvenir de nuestra Patria, renovamos nuestro compromiso
de seguir haciendo grande a la Fuerza Aérea por el rumbo
del progreso que Chile demanda y el futuro le exige”.
La ceremonia continuó con la imposición de condecoraciones
por 30 años de servicio en la Institución a 5
Coronel de Aviación, 6 Comandantes de Grupo, 10 Suboficiales
Mayores, 90 Suboficiales y 4 Empleados Civiles.
Para finalizar, las fuerza de formación realizaron un
desfile terrestre en que participaron las Unidades que componen
la IIª Brigada Aérea y la Guarnición Aérea
de Santiago, mientras una bandada de aviones de instrucción
T-35 Pillán surcaban el cielo. /cst |